El pasado 11 de junio se tuvo la oportunidad de realizar un experimento en el Terminal de Buses VULE René Olivares de la Comuna de Maipú, que reunió a un grupo diverso y heterogéneo de ciclistas, conductores de buses del transporte público, autoridades de transporte, instituciones de seguridad, universidades y empresa privada. 

El objetivo principal consistió en medir la cantidad de ciclistas invisibles para el conductor en un bus característico de la locomoción colectiva de Santiago. Es decir, mostrar en una sola foto, cuántas vidas pueden peligrar a la hora de compartir pista en las calles con una de estas grandes máquinas. 

Esto se hizo gracias al proyecto “Compartir para Convivir” que buses Buses Vule y Bicicultura desarrollan desde hace poco más de un año. La jornada se llamaría “Intercambiando Roles Ciclistas-Conductores de Bus” del Programa “Compartir para convivir”. 

Un día antes, el trazado previo, con Nélson Carvajal, Encargado de Seguridad Vial de Buses Vule y Estefanía Díaz , del equipo de montaje de Bicicultura. 

Al llegar al evento, los ciclistas se encontraron con un gran espacio segmentado en diversas zonas donde se realizarían las actividades. En una zona, los Puntos Ciegos, con un bus instalado al medio y sus ángulos muertos, sin visibilidad, marcados en el piso. En otra zona todo preparado para el circuito de Adelantamiento o Efecto Venturi, para que los conductores de bus sintieran una sensación similar a la que sienten los ciclistas en la calle cuando son adelantados por un bus. 

El momento central, que concentró la atención de los participantes fue sin duda la actividad central de la invitación, la realización de la gran fotografía de los puntos ciegos de un bus. La expectativa era alta: se proyectaba registrar a los ciclistas junto al bus, cada uno con su bicicleta, llenando todos los ángulos muertos y contabilizar cuántas personas cabían, cuántos ciclistas quedaban fuera de la visión del conductor. 

Fotografía de Dron, Federico Nacif y Javier Astudillo 

Una vez todos en posición se logró tomar esta fotografía, con los puntos ciegos a la vista. 

La acción, fue declarada como “histórica” por sus organizadores. “Nunca antes se había intentado dibujar con personas de carne y hueso todos esos espacios donde los más vulnerables del tránsito, peatones y ciclistas, se vuelven más vulnerables que nunca, por los ángulos en que no son visibles. También vivenciamos y registramos el efecto de succión que se produce cuando un bus rebasa a un ciclista a alta velocidad sin respetar el 1,5 m de distancia legal”, señaló Alberto Escobar M., Subgerente de Relaciones Laborales, Capacitación y Comunicaciones de Buses Vule. 

No es fácil simular el riesgo y menos aún, sus consecuencias. Este es un intento: operadores y administrativos de Buses Vule “se ponen en los pedales” de los ciclistas. 

Fuente: bicicultura.cl